CALLLE TIENDA Nº 01
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ACADEMIA DE LA COCINA ESPAÑOLA
Prólogo de Víctor Alperi

Muchos de los platos que hoy son habituales en nuestra alimentación diaria surgieron hace siglos en el interior de los conventos y monasterios españoles, fruto de las manos expertas y de la sabiduría gastronómica de sus monjas y frailes.

En el recogimiento y el sosiego de estas comunidades religiosas, el trabajo tenaz de sus miembros, aplicado sobre tierra fértil y cuidada, proporciona los mejores ingredientes y productos, cuyo aprovechamiento favoreció, y sigue favoreciendo, el desarrollo de una sabrosa y variada cocina que, con el tiempo, se ha enriquecido hasta merecer, en muchos casos, el calificativo de manjar.

La cocina de los conventos contiene una amplia muestra de más de 200 recetas de origen monástico, sencillas y austeras como corresponde a la vida conventual. En este libro el lector encontrará un repertorio de fórmulas para preparar sopas y potajes, platos del huerto, de la mar o del río, del establo, del corral o de la caza, deliciosos dulces y licores, etc. Todas ellas se exponen con la mayor claridad y concisión, además de explicar, cuando corresponde, su origen e historia.

Manual completo de 130 paginas en PDF

Cuanta comida consumes por semana?

Esta es la medida de alimentos consumida por las distintas culturas y países.
Atención a la cantidad de desechos, envases y cosas superfluas.

PPS - PDF

¿QUIEN ES MAS SOSTENIBLE?

Jugar con las olas en Zarautz es un verdadero deporte de riesgo pero estos chicos se lo pasan teta. VIDEO.WMV

 

 

 

Escombrera de La Coria cuyos responsables son conservistas
TRUJILLO EN CONSERVA
¿Andi vais, corderas?

No nos vendría mal montar en Trujillo una fábrica de formol que es un producto de lo más conservante que conocí en mi adolescencia, lo practicaba con lagartijas, culebras y otros bichos berroqueños que tenían la desgracia de caer en mis manos. Ya de jovencitos presentíamos que había que especializarse en algo para conservar al fósil de nuestra ciudad, que andaba un poco desbaratado y con los pimpirigallos a la baja.

Los primeros conservantes que llegaron a Trujillo quedaron iluminados de felicidad cuando vieron la miseria secular entre las vetusteces inmortales de la Villa, dieron con piedra pero se lo fueron comiendo poco a poco y sin piedad por cuatro perras, podemos decir que con la llegada de los Zarzaleros las piedras se sacudieron los polvos miserables y de cuatro zarzales aparecieron grandes mansiones, hormiguilmente trabajadas con el sueño de poder cerrar la Siete Puertas para montarse una fiesta trance interminable.

La lucha fue atroz, en tres frentes sin retaguardia… al final los zarzaleros se fueron moderando al ver su desempolve en marcha, la parte ayuntamientil fue desastrosa y desfondado en combate tan surrealista e inútil volé, menos mal que me quedaba Escuierans flotando entre nereidas ibicencas, templo rupestre de la diosa Tanit (comadre de Ataecina) et Mater Nutricia de mis entretelas que reina dentro de una caracola más o menos como Las Hurdes de grande y flotando en medio del Mare Nostrum.

Pues al fin de la batalla, con el combatiente todo lo vivo que le permiten sus diosas, me doy una volandada de vuelta por mis ancestros turgalienses y me encuentro a los Zarzaleros de nuevo cuño como limpiadoras al servicio del vicio de no limpiar que practica el Excelentísimo, ayuntamiento cada vez menos curioso y al que atacan los jóvenes echándole escupitajos de pintura donde más rabia les pueda dar… los chavales terroristas no se enteran que al municipilamen le importan un güevo sus gamberradas, deberían recapacitar más y responder de otra manera más sutil y menos sucia ¡coño!... pero qué van ha hacer si esta sociedad ha conseguido que no hagan nada.

Leido en MP3

ESCOMBRERA SEÑORIAL
Donde las sores de La Coria liberaban

De todos los monumentos trujillanos tal vez La Coria sea el único que conserva unas letrinas monjiles de época que deberían abrirse al público para contemplar la perfecta higiene de las reverendas y no como los propietarios de las actuales ruinas que cuando las restauraron echaron sus desperdicios a la calle, fuera de las murallas haciendo un terraplén inmundo que hoy ya forma parte del paisaje.

Por si no tenían suficiente hicieron otro terraplén de porquerías frente a la Puerta de Coria ampliando el ‘mirador’ y rellenando de inmundicias las cercas que hay junto a la vieja calzada romana... Los responsables son también conservadores y conservantes de porquerías. Zarzalete, deshaz el entuerto.

Alfonso Naharro
Escombros entre la Puerta de Coria y las letrinas de las monjas.
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