
ACADEMIA DE LA COCINA ESPAÑOLA Muchos de los platos que hoy son habituales en nuestra alimentación diaria surgieron hace siglos en el interior de los conventos y monasterios españoles, fruto de las manos expertas y de la sabiduría gastronómica de sus monjas y frailes. En el recogimiento y el sosiego de estas comunidades religiosas, el trabajo tenaz de sus miembros, aplicado sobre tierra fértil y cuidada, proporciona los mejores ingredientes y productos, cuyo aprovechamiento favoreció, y sigue favoreciendo, el desarrollo de una sabrosa y variada cocina que, con el tiempo, se ha enriquecido hasta merecer, en muchos casos, el calificativo de manjar. La cocina de los conventos contiene una amplia muestra de más de 200 recetas de origen monástico, sencillas y austeras como corresponde a la vida conventual. En este libro el lector encontrará un repertorio de fórmulas para preparar sopas y potajes, platos del huerto, de la mar o del río, del establo, del corral o de la caza, deliciosos dulces y licores, etc. Todas ellas se exponen con la mayor claridad y concisión, además de explicar, cuando corresponde, su origen e historia. |
Jugar con las olas en Zarautz es un verdadero deporte de riesgo pero estos chicos se lo pasan teta. VIDEO.WMV
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Escombrera de La Coria cuyos responsables son conservistas |
TRUJILLO EN CONSERVA
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¿Andi vais, corderas? |
No nos vendría mal montar en Trujillo una fábrica de formol que es un producto de lo más conservante que conocí en mi adolescencia, lo practicaba con lagartijas, culebras y otros bichos berroqueños que tenían la desgracia de caer en mis manos. Ya de jovencitos presentíamos que había que especializarse en algo para conservar al fósil de nuestra ciudad, que andaba un poco desbaratado y con los pimpirigallos a la baja. |
ESCOMBRERA SEÑORIAL |
Donde las sores de La Coria liberaban |
De todos los monumentos trujillanos tal vez La Coria sea el único que conserva unas letrinas monjiles de época que deberían abrirse al público para contemplar la perfecta higiene de las reverendas y no como los propietarios de las actuales ruinas que cuando las restauraron echaron sus desperdicios a la calle, fuera de las murallas haciendo un terraplén inmundo que hoy ya forma parte del paisaje. Por si no tenían suficiente hicieron otro terraplén de porquerías frente a la Puerta de Coria ampliando el ‘mirador’ y rellenando de inmundicias las cercas que hay junto a la vieja calzada romana... Los responsables son también conservadores y conservantes de porquerías. Zarzalete, deshaz el entuerto. |
Alfonso Naharro |
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Escombros entre la Puerta de Coria y las letrinas de las monjas. |